7 pequeños placeres para disfrutar del verano

Nadie debería llegar a septiembre sin haber hecho varias cosas de esta lista.
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A estas alturas del año, quien no está todavía de vacaciones está contando los días para que lleguen los merecidos días de descanso. Sobre todo en vacaciones, pero también durante el verano en general, apetece hacer algunas cosas que no podemos durante el resto del año.

Esta es nuestra lista de 7 placeres que pondremos en práctica para conectarnos a esa parte de nosotros que, a menudo, dejamos en segundo plano por las prisas y las obligaciones. ¡Es hora de disfrutar!

1. Echarse la siesta: ¿Cuándo? Todos los días, a ser posible. ¿Cuánto? Media hora, una hora... ¡lo que te apetezca! ¿Dónde? En una hamaca, bajo la sombrilla, en el sofá o en al cama, casi cualquier sitio vale.

2. Leer un buen libro: Disfrutar del placer de la lectura sin horarios, entregarte a una historia que te tenga tan enganchad@ que quieras devorar sus páginas de principio a fin y sin apenas interrupciones.

3. Pasarse por el chiringuito: Ir a tomar el aperitivo, un cóctel de media tarde o a cenar y bailar. Los chiringuitos son patrimonio de nuestra cultura y su ambiente festivo y veraniego nos pone siempre de mejor humor.

4. Bailar hasta que el cuerpo aguante (en las fiestas de tu pueblo): Bailar aumenta los niveles de endorfinas, también conocidas como hormonas de la felicidad. ¡Qué mejor que las fiestas de pueblo, las verbenas, los conciertos al aire libre... para bailar y pasarlo bien!




5. Ver amanecer o atardecer: Madrugar para ver salir el sol es uno de los pequeños placeres de los viajeros más experimentados. Es un momento mágico que trae paz y energía para empezar un nuevo día. También es muy romántico y placentero sentarse a ver cómo se pone el sol, las últimas luces y colores del atardecer que dejan paso a una mágica noche. ¿Sabes de lo que hablamos, verdad?

6. Desconectarse del móvil durante unas horas: Ni WhatsApp, ni redes sociales ni consultar la previsión meteorológica. Te animamos a dejar por unas horas el móvil en la mesita de noche y salir a la calle como se hacía en los tiempos sin Internet. Entrégate al arte de la conversación cara a cara con alguien y disfruta sin interrupciones.

7. No hacer nada: De casa al trabajo, al cole, a hacer la compra... En los tiempos que corren, parece que pasar más de 10 minutos tranquilos, sentados, sin hacer nada es poco menos que un delito. Aprovecha estos días para entregarte al noble arte del no hacer nada. Y punto.
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2 comentarios
MARIA JOSE GUTIERREZ GUTIERREZ RUIZ
25 de julio
Esto seria lo ideal ,desconectarse de todo y poder hacer lo que dice y aconseja el articulo.Gracias
CARMEN GONZALEZ
24 de julio
Unas ideas estupendas. Seguro que no me costará mucho ponerlas en práctica. BUEN VERANO A TOD@S.
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