Dale un toque de verano a tu segunda residencia

Conviértela en un hogar sin invertir demasiado presupuesto.
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Durante el verano, muchas personas cambiamos de lugar de residencia los fines de semana o en vacaciones. Atrás queda nuestro hogar en la ciudad y nos encaminamos hacia el apartamento de verano, la casa del pueblo o de la montaña.

Si dispones de una de estas viviendas, te damos algunos consejos para conseguir que tu segunda residencia parezca un hogar. Reparar lo obsoleto, elegir elementos decorativos sencillos, ropa y muebles funcionales, colores claros... serán las claves del nuevo look de tu apartamento o casa en verano.

1. Reparar las imperfecciones

La primera condición para encontrarte cómodo en un lugar es que todo funcione. Después de un tiempo cerrado, quizás descubres que algún interruptor no funciona, alguna bombilla se ha fundido o la cañería del fregadero pierde unas gotas de agua. Para estos casos, no está de más tener un producto como la Barrita Arreglatodo de Pattex. Como su nombre indica, puede arreglar casi todos los desperfectos que se te ocurran en casa. Esta masilla rellena los agujeros o restaura partes faltantes en una columna, pared o azulejo y sella pequeños escapes en tuberías y radiadores.

2. Claridad y comodidad

En una residencia de verano debes sacar todo el partido a la luz natural que entre por las ventanas. Para conseguir una sensación de amplitud y luminosidad, orienta toda la distribución hacia los ventanales.

Lo ideal será elegir un estilo atemporal y funcional para los muebles, que no pase de moda. Olvida los muebles pesados, maderas gruesas y cargadas o decoraciones barrocas. Elige una mesa, silla y sofá o sillones prácticos y cómodos, preferiblemente en colores claros. En las habitaciones, elige ropa de cama en colores tierra y motivos marinos, muy veraniegos. Lograrás una sensación armónica y acogedora.

3. La terraza, lugar de encuentro

Si en tu apartamento tienes terraza o balcón, éste debe ser el punto fuerte de la casa, ya que es muy probable que en este lugar es donde pasarás la mayor parte del tiempo. Nuestro consejo es que escojas muebles muy cómodos, de mimbre o madera y con cojines que los protejan del sol, o hamacas para estirarte ya que, recordemos, es un lugar para descansar en vacaciones.

4. Colores alegres

Como hemos dicho anteriormente, respecto a los colores no hay que perder de vista la luminosidad, por lo que se hace necesario recurrir al blanco y a toda su gama. Este es el color ideal para potenciar la luz. Cuando llegues a tu segundo hogar probablemente el polvo se haya asentado sobre las sábanas, manteles u otra ropa de menaje, así que antes de nada, haz una lavadora con estas prendas, un buen detergente y añade un cacito de Vernel Suprême, con una fragancia fresca y de larga duración en la ropa.

Añadir elementos decorativos como floreros, centros de mesa, marcos de fotos, cuencos con flores secas... en colores llamativos o marineros le dará un contrapunto muy acertado a tu segundo hogar.

5. Ahuyenta a los bichos

E
n lugares cerrados por un tiempo, pueden haber hecho acto de presencia algunos bichos indeseados. Si tienes un sótano o zona húmeda en el hogar no estaría de más colocar algunas trampas Cucal Trampas Cucarachas: te asegurarás si hay presencia de estos insectos y, en caso afirmativo, las combatirás desde el primer minuto. Además, coloca varios aparatos eléctricos en las habitaciones para luchar contra los mosquitos y las moscas.
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