Ropa blanca: cómo lavarla correctamente

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Utilizar la máxima temperatura de lavado posible, un buen detergente en polvo, lejía y no mezclarla con la de color son las claves.

Con la llegada del buen tiempo, el blanco cobra un mayor protagonismo en nuestro vestuario. Sin embargo, el uso continuado y un lavado inadecuado pueden acabar convirtiéndose en el peor enemigo de la ropa de este color. Si estás pensando en deshacerte de alguna prenda porque amarillea y ya no luce igual que el primer día, estos tres sencillos trucos te permitirán descubrir no sólo cómo blanquearla, sino también cómo dejar la ropa blanca muy blanca incluso desde el primer lavado para evitar que pierda su bonito tono original.

No mezclar la ropa blanca con la de color. Este simple gesto a la hora de poner la lavadora puede evitarte sorpresas desagradables, como que tu camiseta blanca favorita acabe de color rosa. Si eres de esas personas a las que les da pereza separar la ropa al hacer la colada, disponer en casa de dos cestos para la ropa sucia (uno para la clara y otra para la de colores oscuros) te facilitará mucho el trabajo.
 
Usar la máxima temperatura de lavado posible. Las altas temperaturas pueden ser un buen aliado para conservar el color blanco de la ropa, pero, antes de decidirte a programar la lavadora a 40 o a 60 grados, es importante que consultes la etiqueta de la ropa con las recomendaciones del fabricante. Recuerda que el tipo de tejido también debe tenerse en cuenta a la hora de escoger la temperatura de lavado, puesto que la ropa de algodón podría llegar a encoger si ésta es muy elevada.

Elige correctamente el producto con el que lavas. Utiliza un buen detergente en polvo, ya que contiene ingredientes específicos basados en oxígeno activo, y añade un aditivo de lavado, si es posible la lejía, ya que es un buen aliado para mantener la ropa blanca, de hecho es el blanqueante doméstico más eficaz. Además de devolver la blancura del primer día, reacciona con las manchas difíciles y restos de suciedad persistentes, convirtiéndolas en sustancias solubles fácilmente eliminables con agua y detergente. El uso de la lejía está recomendado para las prendas blancas y de colores claros de algodón y tejidos sintéticos, mientras que hay que evitar usarla con prendas delicadas como la seda, la lana o el nylon.




Resumiendo:

Cómo lavar correctamente la ropa blanca



Mantener el blanco original de tu ropa es muy fácil si sigues unos sencillos pasos. En primer lugar, separa las prendas blancas de las de color a la hora de hacer la colada. Usa la máxima temperatura de lavado posible, pero siempre teniendo en cuenta las recomendaciones del fabricante y elige el producto adecuado para el lavado. Recuerda que la lejía es el blanqueante doméstico más eficaz y está recomendada para prendas blancas y de colores claros.
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2 comentarios
MARICARMEN GARCIA-GANGO
19 de octubre
Me ha servido de mucha ayuda vuestros consejos gracias
Carmen García Francisco
17 de octubre
muy buenos consejos gracias
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